El feminismo no es esclavitud

<<Parece que el movimiento feminista está articulado por fin, que tienen claros sus objetivos de emancipación de la mujer, y parece que de una vez por todas han visto en el sistema capitalista y en la articulación del patriarcado su enemigo de clase y de género”. Pues vamos a dinamitar el buen rollito.
¡Vamos a empezar a dividir a las feministas! Vamos a hacer cuña en los feminismos, vamos a poner sobre la mesa el alquiler de vientres, la explotación sexual, la religión, la orientación del deseo, el lesbianismo, la desigualdad salarial, la feminización de la pobreza, la esperanza de vida, el servicio militar, los concursos de belleza, la custodia compartida, las denuncias falsas, el aborto, el feminismo de dos velocidades, “la mujer de la limpieza”, la baja por maternidad, la talla 36-38, las princesas, el príncipe azul, el-pene-con-vida-propia; ¡vamos a hacer de 50 sombras un Best Seller!, y así todas las mujeres querrán pulseras de platino y un cuarto de tortura en casa (también deben aceptar las de plata tibetana, ya sabéis, por eso del feminismo de dos velocidades).

Y vamos, nosotros, los hombres blancos, los hombres heterosexuales, los hombres ricos, los privilegiados, vamos a hacernos feministas, vamos a defender a las mujeres que libremente se arrodillan ante un bukake frente a cuatro ángulos de cámara Full HD, vamos a aplaudir a las trabajadoras sexuales del polígono Marconi que voluntariamente han entregado su pasaporte al proxenta, vamos a pedir nuestros niños por encargo a las universitarias que libremente deciden pagar así sus caras carreras universitarias, vamos a convencer a las futuras generaciones de que arrimar el-pene-con-vida-propia y susurrar a una desconocida en el metro “que bien te sienta el negro” es un piropo que libremente y con una sonrisa deben acoger. Vamos a cuestionar a las víctimas, vamos a preguntar como vestían, porque iban solas, porque no corrieron, o porque no estaban en casa con su padre o su marido aquella noche la supuesta violación.
Vamos a hacer bandera de los eslóganes feministas, vamos a decirles a nuestras hijas que “mujer bonita es la que lucha”, porque han nacido para ser bonitas, para gustar, para complacer, para ser agradables, para ser amables, para gustar a los hombres (por dios, que mi niña no quiera gustar a ninguna otra mujer), vamos a enseñarles a cocinar y a ser pacientes para tener un buen marido, y vamos a llamarnos feministas aunque no tengamos ni idea de cómo programar la lavadora.>>

El privilegiado, el que siempre ha sentido que su pene-con-vida-propia decidía el curso de la historia se ve amenazado y necesita de las mujeres y de nuestra lucha feminista para revertir nuestros logros. La polémica del burkini es un instrumento más de la crisis que acontece el status quo heterosexista -normativo- y patriarcal.
Los feminismos defienden que el cuerpo de la mujer, que el cuerpo femenino, no es un objeto sexual, que no tenemos que sentirnos culpables de gustar o no gustar, que nuestro cuerpo no provoca nada, que el problema está en los ojos del que mira, en las manos del que abusa. Que nuestro cuerpo es nuestro, solo nuestro, tal y como es, es perfecto.
Entender que la mujer musulmana que se cubre de cejas a tobillo es libre es tan solo un tópico más de la cuña patriarcal y heterosexista que amenaza a los feminismos. Patriarcal porque no se pone sobre la mesa que el hombre musulmán deba cubrirse en público, que el hombre musulmán ofenda a su mujer, a su madre o a su hija por afeitarse la barba o por vestir bermudas. Patriarcal porque impone a la mujer, solo a la mujer y solo a la hija, la obligación de preservar el buen nombre de la familia haciéndole olvidar al mundo que ha tenido la desgracia de ser una mujer, de nacer en un cuerpo de mujer que es menos puro, menos bueno y más amargo que el cuerpo de un hombre. Debe hacerse invisible al resto de hombres, disimular que es mujer, que tiene unos atributos femeninos provocadores de deseos sexuales, porque solo debe gustarle a su marido, como si fuese cuestión de apretar un botón elegir cuando gustar y a quién, y ese botón, como el patriarcado no lo ha inventado (de momento), se cosen burkas, se diseñan pañuelos de colores para que sean libres de taparse el pelo, se les rocía de ácido, se les casa a los 14 años con su violador, se les vende, se les rapa el pelo, se las venda el pecho y los pies, se les niega el acceso a la educación, y ahora se confeccionan burkinies y se venden por internet, porque el patriarcado, si algo es, es capitalista, si algo quiere, es la globalización de sus valores. Es el patriarcado interclasista y univeral el que impone el velo, el burka y el burkini, el que deja que decenas de niñas ardan en el incendio de su escuela antes de permitir que llevarán el pecado de sus cuerpos a los ojos de los bomberos.
Es heterosexista y machista porque se basa en la criminalización de la mujer ante los abusos que contra su cuerpo se cometen (pura cultura de la violación), se las convence del amor romántico y bondadoso entre un hombre y una mujer para que dejen de ser cuanto antes una carga familiar. La mujer es entendida como aquello que da nombre a un cuerpo del que es lícito abusar, como aquel cuerpo hecho por y para la satisfacción del deseo masculino, un cuerpo de delito, un cuerpo de pecado, un alma impura. Pero un cuerpo, al fin y al cabo, un objeto que tiene dueño, que solo puede ser sometido a un hombre si quiere ser un cuerpo respetado, es decir, que la buena mujer que se respeta es aquella que se somete a un solo hombre hasta el fin de sus días. La buena mujer es la mujer sometida a un hombre, propiedad de un hombre. Y sometida hasta el punto o desde el punto foucaltiano de disciplina, de normalización e interiorización del discurso de sometimiento. Sometida porque ella ha elegido someterse, así que como lo ha elegido es una feminista de verdad, una igualitarista que no está loca como las feminazis que no se depilan para hacer topless en la playa.
El Estado es esa construcción moderna que monopoliza la violencia y prohíbe que vistamos burkini en Francia porque cuatro entendidos derechistas, xenófobos y machistas privilegiados relacionan llevar burkini con poner bombas… pero no relacionan poner bombas con coartar libertades. El islamismo radical y violento del Estado Islámico es anti feminista, y les encanta poner en el punto de mira el cuerpo impuro de la mujer, dueña del pecado original, para que sienta que está siendo observada, por ellos al decirle que debe tomar el sol en burkini, y por los gendarmes que le pedirán que sea una mujer más en bikini en la costa azul, como si, libre y voluntariamente, por supuesto, estuviese en el Panóptico. No olvidemos que en España nuestras bisabuelas no podían salir de casa sin velo, y han sido muchas las luchas para dejar atrás la imagen de Doña Rogelia, como para que ahora, al ese oscuro pasado lo llamen libertad.
Y los feminismos observan desde dos frentes la polémica, observa como el hombre privilegiado viste y desviste a la mujer. Cuestiona la xenofobia que se esconde tras una medida contra la diferenciación de las mujeres musulmanas del resto de las mujeres de la República, ¿Qué está pasando en Francia para que las mujeres musulmanas no se sientan ciudadanas libres en las calles? ¿Qué está pasando para que las mujeres musulmanas sean antes que nada musulmanas en las calles de Francia, en las playas de Francia, quieran diferenciarse del resto de mujeres que viven en las calles galas por cuestiones religiosas? Esas son las preguntas que los feminismos deben hacerse.
Necesitamos un feminismo que nos de las respuestas para emanciparnos del patriarcado que nos da la libertad para elegir ser esclavas del sistema heterosexista. Un feminismo para combatir la falsa libertad con la que elegimos lo injusto. Porque eso no es libertad. La denuncia, la lucha feminista, el apoyo a nuestras camaradas sometidas en cualquier parte del mundo no parte de la diferenciación del origen étnico o de clase, nuestra lucha es contra el más cruel y despiadado sometimiento humano, que es el que ejerce el hombre sobre la mujer (que puede estar antes o después de la lucha de clase).
En aquella clase, religión, etnia o nación donde la mujer esté sometida al patriarcado y al heterosexismo, ahí habrá machismo, y ahí será necesario un feminismo combativo que luche por empoderar a la mujer, para que libremente acceda a vestirse y desvestirse, a librarse del pecado original y de la culpa de haber nacido en un cuerpo femenino, en un cuerpo de mujer.

Publicado en Gacetin Madrid

Opinión: El Feminismo no es esclavitud

 Aug 28, 2016

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Modapp juvenil

España es uno de los países con mayor conectividad de nuestro entorno, con ya una década de crisis, jóvenes fuera del mercado laboral y la marca de la explotación infantil impresa en las etiquetas de las grandes multinacionales, que las Apps de compra venta de segunda mano especializada en ropa de mujer rompieran la pana en nuestro país responde a una necesidad creada por la propia industria de la moda.

No nos referimos ni a Wallapop, ni a Vibbo (antes segundamano) ni mucho menos a Milanuncios, hablamos de Vinted y Chicfy, con fotografías subidas por quinceañeras que pasarían perfectamente por fotos de catálogo. Las aplicaciones tienen más de 15 mil seguidores en Reino Unido o Italia. Las adolescentes abren sus armarios al mundo y se sienten blogueras de moda acumulando seguidoras, es la dinámica de Instagram o Twitter, España se ha subido al carro de la ropa de segunda mano tras su éxito entre nuestros vecinos europeos (veremos como supera la barrera transnacional y da el salto a la venta transfronteriza sin compartimentar en Estados los armarios de las jóvenes).

Estás Apps no son la informatización de las Rozas Village o del mercadillo de Majadahonda, aquí encontraremos a muy pocas treintañeras deshaciéndose de un par de Manolos de 2013. Como decía, está plagado de quinceñares y veintañeras que se tienen que deshacer de la ropa de temporadas anteriores para poder renovar el armario.

¿Cuántas chicas de 16 años pueden pedirle a sus padres 100€ cada septiembre? ¿Cada abril? ¿Cada junio? Con padres que no llegan a ser mileuristas, con unas tasas en la educación secundaria, en la formación profesional y en la universidad cada vez más inalcanzables, engordar una talla a consecuencia de la comida precocinada es algo que no se pueden permitir.

Veremos muchos bolsos de Bimba&Lola a la venta, pero con el cartel de vendido lo que encontremos serán las camisetas básicas de Bershka, muchos zapatos de tacón y suela roja quedan amontonados bajo el hastag #nuevos mientras que las converse #usadas se venderán en pocos días tras su publicación.

Son aplicaciones altamente seguras que protegen los datos tanto de compradora como de vendedora en los envíos, y que por supuesto, declara sus beneficios. Con equipos que te supervisan las fotografías, los precios y los envíos es difícil encontrar al típico caradura que hace negocio de la segunda mano y aprevechar la miseria ajena para sacarse un sobresueldo. Se cierran las cuentas de aquellos que quieren vender #handmade, de aquellos que venden bajo pedido previo de talla y modelo, y por supuesto, hay todo un ejército de usuarias que te ponen a caldo la imagen como subas la camiseta del Mulaya de tu calle indicando #marcadesconocida por el triple de lo que marca la etiqueta. Incluso hay algún”despistado” que lo confunde con Badoo.

Muchas de estas jóvenes han visto aquí la alternativa a la fastfashion, a la explotación infantil en los sótanos del sudeste asiático y a la tomadura de pelo que supone Humana, y por supuesto, se hace desde tu sofá mientras ves capítulos de Vamps.

En estas Apps encontraremos la posibilidad de renovar el armario, con las 18 prendas necesarias. Y es que todo lo que crees que necesitas, lo puedes encontrar por 5€ (con gastos de envío gratis los fines de semana). Y si a eso le restamos lo que de tu propio armario vendas…

chicfy

Imagina a esas jóvenes que van de casa al instituto, que tienen el centro comercial más próximo a 40 minutos de coche por autovía, que los padres no tienen dinero ni para compritas, ni para meriendas. Qué alternativa le queda a la chavala de 15 años que quiere una camiseta con la lengua de los Rolling Stones si en la tienda de medias y fajas de la plaza lo más atrevido que venden es el calcetín tobillero.

Siempre habrá puritanos que crean que es ropa peor, desgastada, o que da asquete llevar ropa usada… las chicas que han heredado la ropa de vecinas y primas durante 10 años saben lo que significa la ropa: simplemente ropa que te pones, te quitas, lavas, tiendes, planchas, te pones, te quitas…

Que te puedes encontrar estafas, puedes, claro que puedes! Pero la mayoría son chicas que te envuelven en papel de seda la camiseta del Lefties, que te meten una nota dándote las gracias, un jabón casero y caramelos Virginas.

Llegado a este párrafo muchos están pensando: ya estamos con la economía colaborativa! No, esto no es compartir piso con un par de canadienses a los que no conoces haciéndole la competencia al apartamento turístico. No, esto no es compartir coche con un desconocido que fuma tabaco negro y escucha Cope.

Esto no va de treintañeros que ahorran, esto va de quinceañeras que no tienen. Esto va de darle la opción de la moda a quien no la tenía. De posibilitar la compra de una camiseta de la temporada 2012 que tiene un estampado que te gusta y no encontrarás jamás en la tienda de barrio de la plaza.

Esto va de ocupar un espacio en el mercado que NO existía para las chicas de secundaria. Esto va de la necesidad de ir a la moda que ha creado la industria textil para las hipersexualizadas adolescentes de nuestro país.

Esto va de la feminización de la pobreza.

Para ti, que estudiaste primaria en una prefabricada

No me gusta utilizar mis experiencias para dar lecciones, pero al parecer se presupone en los socialistas una casta que por mi casa, nunca vimos.
He ido a varios colegios, he ido de aquí para allá tanto como mis padres, trabajadores, de esos trabajadores que echan 14 horas en una cocina de seis metros cuadrados con otros seis trabajadores.

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En la Comunidad Valenciana, donde la paella y la corrupción la bordan, fui a tres colegios y a un instituto.
En el Poble Nou de Benitatxell, donde sólo se daba clase en valenciano (así soy ahora una bilingüe de pro y cobro un plus que nada tiene de plus en un trabajo precario) estudiaba en una prefabricada (porque nosotros no lo llamábamos barracones).

Allí en invierno con las lluvias teníamos goteras, el sistema de muro cortina que se estilaba en las ventanas dejaba pasar poca luz y teníamos que estar con el fluorescente todo el día, y de ventilación poquita, por no decir que el aire acondicionado sólo valía para hacer bonito porque no recuerdo que se encendiese nunca.
Comíamos a medio día en un bar con quien se había hecho una subcontrata. Así teníamos primaria y Formacion Profesional “esto queremos para vosotros”.

Cuando pasé a Teulada, iba a un cole de los de verdad, pero según crecías te curtían, te pasaban al patio de arriba, a las prefabricadas. Por suerte esas sólo las pisaba mi clase cuando íbamos a Francés, como teníamos una compañera que necesitaba una silla de ruedas y un andador para moverse pues nos pusieron en el almacén, que le pones la pizarra y ni te enteras de que eso no es un aula.

El instituto de Benissa era de estreno, por eso nos extrañaba que tuviese grietas y que los coches de los profesores ocuparan medio patio.

Años han pasado, no muchos por suerte, me queda mucho de joven todavía. Pero no de gilipollas, ni a mi ni a muchos de aquellos compañeros que estudiaron conmigo en los barracones. Gracias a facebook podemos saber que ha sido de nosotros, y la verdad, es que nos vengamos bien del Partido Popular que iba dopado a las elecciones gracias a nuestras prefabricadas.

A través del Diario.es y de la Cadena Ser ahora sabemos que las campañas electorales que se hacían en el Puerto quizá tengan algo que ver con nuestros colegios. Se adjudicaron contratos a ofertas temerarias en precios bajísimos que luego se multiplicaban hasta un 40 por ciento y pasaban a las arcas del Partido Popular, supongo que a la Arca B prima, ya no nos dejan que Bárcenas nos lo explique y Rita aún no se atreve a contarlo, Camps todavía sigue buscando la factura del traje que se olvidó en el tinte.

https://twitter.com/iescolar/status/704282271235358720

No nos querían en las aulas, nos querían poniéndoles cañas y gambas.
Quizás no hayamos conseguido entrar en un Consejo de Administración, tener el ultimo modelo de Audi, o una hipoteca a 40 años que nos permita un piso con tarima flotante y ducha efecto lluvia. Pero les hemos ganado la batalla. Nos sacaron de las aulas y nos dejaron sin bibliotecas, y aún así les vencimos, incluso hay por ahí algunos que salvan vidas al rededor del mundo, diseñan nuevas ciudades, se preparan para los cuerpos técnicos del Estado, y han alcanzado la excelencia educativa en las universidades públicas españolas a base de becas cada vez más antisociales.

Incluso el chaval de 23 años que va con el voto el PP valenciano preparado de casa, también le ha ganado la batalla a la administración Zaplana/Camps, si chaval, a ti también te querían gilipollas y les has dicho que no lo vas a ser.

Por mí y por todos mis compañeros, por ellos primero, porque no se rindieron, os merecéis mucho más de lo que nos han ofrecido.

Para ti, para todos aquellos que estudiasteis primaria en un barracón, enhorabuena.

PD: y también a los de la secundaria, los de la FP, los que no tuvisteis nunca biblioteca, y a los que los engañaron con el dinero rápido de la construcción y os dejaron sin futuro pero os habéis apuntado a la escuela de adultos, enhorabuena.