🔽J A U R Í A🔽

Cómo sabéis quienes me leéis habitualmente, hace meses que no escribo, por múltiples razones, y no creí que cuando volviese a levantar la persiana del blog fuese para hablaros de teatro.

Os vengo a recomendar Jauría, y os la vengo a recomendar porque es un espectáculo teatral que remueve conciencias, y sobretodo porque me he cansado de leer críticas de quienes acusan al director y al teatro de enriquecerse a costa de una violación.

Para empezar, no se recrea una violación, a María no le veréis ningún codo desnudo si es vuestro puritanismo el ofendido.

María Hervás es un grito de dolor reclamando, como víctima, que la escuchen. Repito, no os echéis las manos a la cabeza, con todo el respeto a Mediaset, esto no es una recreación de media noche en Telecinco, es simplemente, leer las declaraciones porque lo que se recrea es el juicio.

Les hemos pagado con nuestra audiencia y nuestros clicks a decenas de periodistas que han cubierto envuelta en morbo la actualidad del caso.

Mientras tanto, lo que el equipo teatral nos pone en evidencia es la connivencia que se produjo entre los policías, los jueces y los abogados con los acusados, con un magnífico trabajo de meses de ensayo, con una denuncia flagrante al sistema, mostrando la presión feminista en las calles que obligaba a pausar el juicio, detallando los cambios sociales y la revisión a la que hemos expuesto al poder judicial y como se ha cuestionado que la víctima tenga cuénta de Instagram mientras que follar a desconocidas sin condón es NORMAL.

Eso es lo que nos enseña Jauría.

No es una película porno basada en lo que ocurrió en un portal.

Y sí, claro que van a ganar dinero con Jauría, a la gente corriente le gusta ganar dinero con su trabajo. No sé harán ricos al precio que tienen las entradas como sí se están haciendo y mucho, año tras año en los teatros de Gran Vía, y la vida de Billy Elliot, por ejemplo, no es para nada una comedia, pero aceptamos que se haya descafeinado y olvidamos la lucha del colectivo LGTB.

María Hervás, su protagonista, demuestra sobre el escenario que merece todos los premios que ha recibido hasta ahora, y merece muchos más tras la obra. Sus lágrimas son reales, se pasa absolutamente toda la obra envuelta en lágrimas, y eso lo hace porque es una actriz militante, porque cuando nos tocan a una nos tocan a todas, porque ella es parte de esa mitad de mundo que ha venido a sufrir para que la otra mitad disfrute de la NORMALIDAD.

Los cinco actores que se suben al escenario a poner acento andaluz y hablar de lo normal que es follarse a una chica entre cinco hombres en un portal son la mayor muestra de deconstrucción de las masculinidades que veremos en toda esta década.

María espera que la víctima vaya a ver la obra, sin duda hay demasiadas víctimas de demasiadas manadas y sé que a alguna le ha ayudado acudir al teatro Kamikaze.

Por mi parte, sigo estremeciéndome, pero ya no les tengo miedo. Cómo nos ha enseñado Ana de Miguel, nos debemos sentir valientes de contar aquello que ellos se han atrevido a hacer. Y el equipo de Jauría simplemente está contando cómo siguen en libertad los únicos culpables de esa barbarie.

El dedo acusador apunta a ellos, han sido ellos, y ha sido todo el sistema que ampara que abusar de las mujeres es NORMAL.

Ojalá el texto de Jauría fuese solo ficción.

Gracias a Miguel del Arco, Jordi Casanovas, Fran Cantos, Álex García, María Hervás, Ignacio Mateos, Raúl Prieto, Martino Rivas y a todo el equipo que está detrás del cártel, por ser valientes.

Y sobretodo, hermana, yo sí te creo.
📸@teatrokamikaze



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