Aporofobia en Navidad

Qué bonita la Gran Vía. Qué bonita la Gran Vía en Navidad. Para iluminar las calles siempre hay dinero y excusas. Se ha preparado para dar la bienvenida al año nuevo, al año electoral.

Y le daremos la bienvenida como a una obra de ese teatro posmoderno e improvisado de los garajes de Lavapiés, como un escenario incierto, con programas que están lejos de ser idearios de partido de clase, y se aproximan más a un recetario de cocina creativa.

Mucho se podría escribir sobre organizar la rabia y defender la alegría, cuando ante la irrupción del fascismo en las instituciones andaluzas, la alcaldesa sonríe con el bol de magdalenas en el brazo en su recién inaugurada cuenta de Instagram.

Poco se ha reflexionado sobre qué suponía el “relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor”, que ofrecía Botella a los aficionados del deporte olímpico, mientras prohibía a los turistas que se comieran el bocadillo sentados en la puerta de Sol.

Vivimos tiempos de cierta incertidumbre y confusión, tanto es así, que después de celebrar que llegase la izquierda a la alcaldía, seguimos con la sensación de estar siendo dirigidos por los de siempre, tal y como lo hacían siempre.

Puedes leer el artículo completo en su publicación original:

https://gacetinmadrid.com/2018/12/21/aporofobia-en-navidad/

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